Investigadores del Hospital infantil C.S. Mott, en Michigan (Estados Unidos), han empleado impresión en 3D con tecnología láser para desarrollar férulas personalizadas que han salvado la vida de tres bebés afectados por una enfermedad respiratoria incurable.

Los resultados se han publicado en el último número de la revista ‘Science Translational Medicine’. Esta técnica, nunca antes utilizada,“supone un gran paso adelante en el tratamiento de niños con traqueobroncomalacia”, según ha explicado a agencia Sinc Glenn Green, profesor de otorrinolaringología pediátrica en este hospital y autor principal del trabajo.

Los bebés tenían tres, cinco y 16 meses y padecían de traqueobroncomalacia, una enfermedad que impide una respiración normal al provocar colapsos sucesivos de la tráquea, por lo que sus expectativas de supervivencia eran muy bajas.

El equipo multidisciplinar, integrado por expertos en otorrinolaringología, ingenieros biomédicos y cirujanos, desarrolló estás férulas, una especie de tubos porosos.

Green ha explicado que el diseño de las férulas “se basó en imágenes tomográficas -que se obtienen a partir de la combinación de diversas radiografías- manipuladas mediante software”.

Además, “la impresión 3D con láser de las férulas nos permitió ajustarlas a escala submilimétrica a las características de cada paciente”, ha añadido Green.

Los dispositivos tienen la forma de diminutos tubos vacíos y porosos, con pequeños agujeros. Fueron cosidos en torno a las vías respiratorias y su diseño permite que se abran progresivamente para permitir el crecimiento de las vías respiratorias, expandiendo la tráquea y los bronquios, detalla el estudio.

FÉRULAS QUE SE DISUELVEN

Estos dispositivos médicos hechos de un biomaterial 4D (un dispositivo impreso en 3D diseñado para cambiar con el tiempo) “funcionan mejor de lo que imaginábamos” más de un año después de su inserción, ha aclarado Green, por lo que “los pacientes ya no necesitan respiración asistida ni sedación”.

Tampoco precisan alimentación intravenosa, ya que se han liberado de las proteínas que les provocaban inmunodeficiencia al impedirles asimilar comida.

Ahora, las férulas ya se están disolviendo y se espera que, para cuando lo hagan de manera definitiva, la tráquea de estos niños sea completamente igual a la de los niños sanos. Green y su equipo han adelantado que ya están diseñando otros dispositivos experimentales destinados a adultos para casos de traqueobroncomalacia severa.